Los habitantes de una comunidad de vecinos de Valladolid están asustados ante la cantidad de robos que se están llevando a cabo en su barrio. Colocar una cerradura de seguridad adecuada evita el robo mediante el método bumping. Todo comenzó justo después de Semana Santa, cuando se sucedieron los primeros robos en las viviendas de una amplia comunidad de vecinos formada por varios bloques del paseo del Arco de Ladrillo en Valladolid. Los ladrones actúan siempre de noche y prefieren que las viviendas estén vacías. Los objetos más codiciados son las joyas y el dinero y su seña de identidad es que no dejan marca alguna de haber forzado la cerradura de las puertas. Y esto último es lo que ha generado una cierta psicosis en la comunidad hasta el punto de llevar a decenas de inquilinos a cambiar o a colocar directamente una segunda cerradura de seguridad contra el bumping, que así se llama el método utilizado por los delincuentes.

Los vecinos de Arco de Ladrillo no son los únicos que han recibido en sus casas la visita de un grupo de ladrones especializados en forzar cerraduras sin dejar rastro a través del bumping, una técnica que consiste en la utilización de una suerte de llave mágica, que golpeada con un simple martillo permite abrir la puerta de turno. Asaltos similares, y con la misma firma, se han registrado en paralelo en otros barrios de la capital como Parquesol, Huerta del Rey o el entorno de La Farola. Tres especialistas en la materia ya fueron detenidos aquí en noviembre.

Según los propios cerrajeros es importante renovar las cerraduras de las casas cada cierto tiempo. Porque incluso las más modernas pueden ser abiertas por los ladrones con el paso del tiempo. Es importante tener una cerradura de seguridad en casa para evitar robos y atracos. Además, es conveniente también cambiar las cerraduras cada cierto tiempo porque los ladrones aprenden a manipular los sistemas. Protege a tu familia con una alarma para hogar con conexión directa con una central receptora de señales y disuade a los cacos de entran en tu vivienda.

Los asaltos se han sucedido en las últimas cuatro semanas y en uno de ellos, según apuntan los propios residentes, llegaron a golpear a un vecino que está con muletas. Los ladrones, en todos los casos, forzaron las cerraduras sin dejar rastro utilizando un método propio de los cerrajeros profesionales y huyeron después con joyas y dinero.