Los sistemas de videovigilancia son fundamentales en todo sistema de alarmas, y es que gracias a los sensores infrarrojos que tienen es posible detectar, a través de los movimientos de los intrusos, su presencia en los inmuebles. Por ello, es imprescindible contar con una empresa de alarmas que cuente con esta tecnología en sus dispositivos.

Algunos detectores funcionan mediante la reacción ante fuentes de energía como es el calor humano, por lo que cuando reciben una variación de temperatura, que es diferente entre el calor del espacio y el cuerpo humano, la alarma salta.  Este sistema se denomina pasivo (PIR) porque no emite radiaciones, sino que las capta y recibe. Este tipo de sensores, por tanto, miden la radiación electromagnética infrarroja que emiten los cuerpos que se encuentran dentro del campo de visión de una cámara de videovigilancia. Es una radiación que emiten todos los cuerpos y es independiente de otro tipo de luz ambiental, para así permitir observar espacios y objetos sin necesidad de que sea necesario que haya luz en esa zona.

Además de los sensores pasivos, también existen los activos que están basados en la combinación entre un emisor (diodo de LED infrarrojo) y un receptor (fototransistor) próximos entre sí y la distribución espectral, representación visual del espectro de luz producida por la misma fuente de luz.

El componente principal de estos dispositivos son los sensores piroeléctrico, un componente diseñado para detectar cambios en la radiación infrarroja. Generalmente incorporan un transistor que amplifica la señal eléctrica que genera cuando se produce esa variación. La información infrarroja llega al sensor piroeléctrico a través de una lente que divide el área protegida en sectores.

En cuanto a los tipos de sensores de infrarrojos existen múltiples divisiones, una de ellas podría ser por el formato, donde se distinguen tres:

  • Detectores infrarrojos de un único elemento, con iluminación frontal y conexión de cable
  • Primera generación de conjuntos lineales, con una iluminación frontal y con la señal de salida extraída del propio envase al vacío antes de conectarse a un preamplificador individual de la temperatura.
  • Segunda generación de conjuntos lineales y de 2D que cuentan con sistemas de retroiluminación mediante un sustrato transparente.

En cuanto a la señal emitida también podríamos dividir los sensores de infrarrojos:

  • Sensores reflexivos: con una cara frontal en la que se sitúa el LED y el fototransmisor, tiene que medir la radiación procedente del reflejo de la luz emitida por el propio LED.
  • Sensores de ranura: con el mismo principio que el reflexivo pero formado por varios elementos enfrentados que comparten información en tiempo real.
  • Sensores modulados: sigue el principio de reflexión aunque usando la emisión de una señal modulada.
  • Sensores de barrido: el sensor funciona realizando un barrido horizontal de la superficie reflectante usando señales moduladas.
  • Configuración óptica: un único sensor enfrentado a un cristal que genera la imagen de una sección en la zona que se quiere medir.
  • Configuración en array de sensores: no necesita cristales ya que funciona con un sistema formado por una matriz de sensores infrarrojos.

Actualmente existen numerosas empresas de alarmas en el mercado que tienen estos dispositivos, pero es imprescindible elegir aquella que incorpore la última tecnología. Hoy en día, Securitas Direct es el único proveedor de seguridad que ofrece las últimas innovaciones en tecnología. También cuenta con una cámara de seguridad perimetral que, para reducir falsas alarmas, lo idóneo es combinar estos sistemas con tecnología microondas. De esta manera se evitan saltos de alarma producidos por cambios de temperatura y que no tienen nada que ver con la entrada de un intruso en el inmueble.