Es muy común que todos los sistemas de seguridad incluyan dispositivos de cámaras de vigilancia, y es que actualmente es uno de los elementos más importantes en todo equipo de alarmas. Esto se debe a la función que desempeñan y cómo pueden servir, a la vez que proteger, como elemento disuasorio.

Gracias a los constantes desarrollos tecnológicos cada vez hay un mayor catálogo de cámaras de videovigilancia disponibles, tanto para uso particular como profesional. Aunque lo primero de todo es fundamental analizar qué necesidades tiene cada persona, así como las características de su inmueble para conseguir el máximo potencial de estos dispositivos. Hoy en día existen dos modelos de cámaras diferentes, uno para interiores y un segundo especializado para operar en el exterior. En este post te contamos qué tipos hay.

Tipos de cámara de videovigilancia

Con respecto al mercado global, se pueden diferenciar dos categorías de cámaras, las que son para interior y las que están pensadas para exterior. Las cámaras de uso interno no soportan condiciones climatológicas adversas y se pueden diferenciar según su forma: tipo domo, con forma de cubo, robóticas con movimiento y cámaras camufladas como detectores de movimiento, espejos, detector de humo u otros elementos decorativos. Existen dos modelos de cámaras de uso externo: Tipo bala, o cilíndricas, y ciber domos robóticos PTZ, con capacidad para el movimiento.

Cámaras tipo domo: se gradúan manualmente y su instalación es sencilla y rápida. Cuentan con sistema de visión nocturna para ver en completa oscuridad y, aún así, son las más económicas del mercado.

Tipo Cubo: estas son las más fáciles de instalar ya que vienen con un soporte que permite apoyarlas en cualquier lugar, por lo que no es necesario taladrar ni realizar ningún tipo de obra. Tienen la capacidad de transmitir las grabaciones directamente a Internet sin necesidad de un dispositivo de grabación de discos, ni el uso de ordenadores personales. Cuentan con conectividad inalámbrica, por lo que funcionan sin cables a través de red wifi o 3G.

Cámaras robóticas: tienen la capacidad de girar en cualquier ángulo que necesitemos y su control es remoto, evitando así que haya puntos ciegos que no podamos vigilar. Algunos modelos cuentan con la capacidad de grabar el vídeo en una tarjeta de memoria que se puede extraer físicamente para revisar más tarde. Al igual que las cámaras tipo cubo pueden transmitir el vídeo a Internet sin intermediarios de gestión como una computadora.

Cámaras tipo bala: tienen una capacidad más potente para la visión nocturna pues su emisor de luz infrarroja es mucho más poderoso, por lo que son óptimas para la vigilancia nocturna o en espacios cerrados con poca luz natural o artificial. Estos dispositivos suelen estar adecuadamente protegidos con carcasas para el exterior y están diseñados para soportar los embates de la lluvia, el sol y otros elementos meteorológicos. Su protección los hace resistentes a los golpes, por lo que pueden seguir haciendo su labor a pesar de intentos de sabotaje, accidentes o el simple paso del tiempo.

Cámaras camufladas: estos dispositivos se utilizan generalmente en interiores de hogares, negocios, oficinas y otros lugares en los que se desea grabar un lugar sin que las personas allí presentes tengan conocimiento de ello. Están diseñados para no llamar la atención ya que no se asemejan a dispositivos de videovigilancia convencionales y se hacen pasar por elementos que no levantan sospechas en el lugar en el que están instalados.

Cámaras PTZ: también conocidas como ciberdomos, pueden enfocar en cualquier ángulo y dirección gracias a sus múltiples ejes de movimiento. Estos dispositivos facilitan el seguimiento de personas sospechosas y gracias a sus potentes lentes tienen la capacidad de hacer potentes acercamientos, o zoom para no perder cualquier detalle del elemento a vigilar. Su amplio ángulo de visión permite además acaparar un arco de vigilancia que apenas deja puntos ciegos. Los ciberdomos también tienen la capacidad de una buena visión nocturna ya que pueden generar mucha luz infrarroja. Estos dispositivos, que se consideran de muy alta tecnología, son los que mejor calidad de grabación permiten del mercado.

Sabiendo todo esto, es importante elegir a un buen proveedor de seguridad que tenga una buena tecnología y se ajuste a tus necesidades. Hoy en día, la cámara de vigilancia de Securitas Direct es una buena opción, ya que tiene una calidad de captura de 1080 píxeles y Full HD, además de incluir la capacidad para subir a la nube todo aquello que captura en vídeo. De igual manera, en las alarmas Verisure se incluye un modelo de cámara fabricado en exclusiva por la compañía coreana Samsung.