Todo tipo de sensor de vibración es fundamental. En el sector de la seguridad son un elemento imprescindible en todo sistema de alarmas, colocándose en puertas, ventanas o accesos principales que tenga el inmueble. Su función es proteger distintos tipos de elementos como viviendas, locales, escaparates, cajas fuertes, o las anteriormente mencionadas puertas o ventanas de modo sencillo y eficaz.

Con estos sensores, es posible detectar un movimiento o actividad no deseada y lanzar un aviso o alerta a la Central Receptora de Alarmas y al propietario que comprueban si el salto de alarma es real o no y por qué se ha producido. En caso de una intrusión, desde la CRA se avisará a la policía que acudirá al lugar. Esta es una de las características que más ventajas ofrece dentro de los servicios de las alarmas Verisure de Securitas Direct.

Más allá del sector de la seguridad, los sensores de vibración se utilizan en muy variados proyectos, máquinas y aplicaciones. El sensor de vibración cuenta con varios niveles de sensibilidad que sirven para ajustar el nivel de vibración en el que se debe disparar la alarma. Existen varios tipos que se dividen en función del uso que se le quiera dar. De este modo serán más o menos útiles.

Acelerómetro o sensor de movimiento

Este tipo de detector de vibraciones mide la aceleración del movimiento del lugar donde esté instalado. La fuerza que se produce hace que se genere una carga eléctrica que es proporcional a la fuerza ejercida sobre él.

Este es el sensor más instalado y común, ya que a su vez cuenta con una gran variedad de diseños y permite detectar una amplia gama de vibraciones. Una de las versiones más populares de acelerómetro es el sensor piezoeléctrico que cuenta con un material que emite una carga eléctrica cuando detecta cambios en la presión. Mediante la medición de la cantidad de carga eléctrica que emiten, se hace posible determinar la cantidad de vibración.

Sensores de velocidad

Un sensor de velocidad es usado, sobre todo para medir el equilibrio y movimiento en maquinaria, y detectan principalmente vibraciones de baja y media frecuencia. Este tipo de de detectores, dado su tamaño, permiten ahorrar gran cantidad de espacio.

Una de las ventajas con las que cuentan los sensores de velocidad es que no necesitan electricidad para medir la fuerza de la velocidad. Estos sensores no requieren mantenimiento regular para asegurarse de que están funcionando correctamente. Esto es especialmente cierto para los sensores que se colocan en maquinaria que se mueve a una velocidad muy alta, ya que los sensores tienen que estar firmemente anclados para obtener mediciones precisas.

Sensores de proximidad

Este tipo de sensores detecta objetos o señales que se encuentran cerca del detector y se clasifican según el principio físico que utilizan: los capacitivos, que se activan cuando sobrepasan una determinada capacidad, los inductivos para detectar materiales ferrosos y los fotoeléctricos, como el de infrarrojos que responde al cambio en la intensidad de la luz.

Estos sensores miden la distancia entre un objeto y una sonda. Estas sondas pueden utilizarse tanto para pequeñas vibraciones dentro de una máquina o más grandes como la detección de vibraciones en la tierra, terremotos.

En definitiva, tres sensores para tres usos muy distintos.